DESCUBRIENDO LA MISIÓN PERSONAL Y EL SENTIDO DE NUESTRA EXISTENCIA. I PARTE.

Con mucha frecuencia llegan a mi consultorio personas que se cuestionan el sentido de su existencia y me preguntan ¿para qué vivo?, ¿qué sentido tiene que yo viva? O me dicen, “no sé qué hacer con mi vida”, “no tengo nada que inspire mis días” o “no tengo una razón para levantarme y repito el mismo día, todos los días”.

images 2Estas preguntas o expresiones están reflejando un gran y profundo vacío existencial, que solo repite, como si se estuviera dentro de una rueda de hámster, el ciclo levantarse, comer, trabajar, dormir o nacer, crecer, reproducirse y morir. 

Además del vacío o frustración existencial, esto degenera en ansiedad, soledad, miedo, desorientación, depresión y otras dolencias, que a la postre, inhabilitan a la persona de muchas maneras. Es el dolor psicológico de aquellos que no han encontrado significados para sus vidas ni tampoco se lo han dado.

Muchas personas llegan desesperadas y con fuertes dudas sobre el sentido de sus vidas. Esto quiere decir que la persona percibe de manera dramática, y a veces catastrófica, la importancia de un sentido que justifique su existencia y ve muy negro el horizonte, cuando no está en posibilidad de percibir, la misión que se le ha confiado y a la cual desea dar una respuesta satisfactoria.

Viktor Frankl decía que “La persona tiene una fuerza primaria para buscarle sentido a su vida. Cuando no lo encuentra cae en la crisis existencial. El hombre necesita una razón, un motivo, más allá de lo estrictamente material para ser feliz”.

Para él, esta búsqueda de sentido y significado ayuda a la salud mental. En línea con Frankl, el filósofo Nietzsche expresaba “Quien tiene un por qué para vivir puede soportar cualquier cómo”. En otras palabras, quien encuentra su misión, encuentra en ella razones para vivir y para ser felices, sin importar los obstáculos que deba superar.

Como creaciones y seres inteligentes que somos, debemos darle un sentido a nuestras acciones, vivencias y experiencias que diariamente experimentamos, al hacerlo, estamos comenzando a darle un sentido a nuestra vida o estamos descubriendo nuestra misión personal.

images33Para descubrir la misión personal hay que enfocarse en encontrar las respuestas a preguntas tales como, ¿quién soy? ¿qué quiero de mí? ¿qué quiero para mi presente y mi futuro? ¿qué me hace feliz? ¿qué cosas son importantes en mi vida? Y otras tantas del mismo tenor.

Por supuesto, esta búsqueda o aventura, supone que se haga por tramos, fases o etapas, porque todas las respuestas que se consigan, están profundamente conectadas a un conocimiento de uno mismo, y eso requiere a su vez, que profundicemos en nuestro interior, en nuestra identidad. Requiere valentía, dudas, cuestionamientos, enfrentamientos y luchas con nosotros mismos.

Descubrir nuestra misión personal y el sentido de nuestra existencia, requiere que nos convirtamos en verdaderos guerreros que emprenden una aventura en donde habrá muchos desafíos y pruebas duras, que demandan estoicismo y muchos recursos internos para superarlas, pero sabiendo que al final nos espera la victoria, la gloria y una verdadera transformación interna.

El logro de esa transformación se da solo cuando hemos podido comprender lo que la vida nos está pidiendo y nosotros estamos dispuestos a entregar.

Nuestra misión personal da respuestas a esas necesidades de realización y expansión, según nuestra identidad, que todos tenemos de sentirnos útiles o sirviendo a algo o alguien. Por eso la misión es única para cada quien; no hay dos misiones iguales porque cada una responde a características propias de la persona, se origina en lo más profundo del corazón y del alma humana.

Es por ello, que puede adquirir múltiples formas y maneras de expresarse y llevarla a cabo. Puede ser, que solo cambiemos aspectos relacionados con un área en particular, por ejemplo, hacer lo que sabemos hacer en contextos diferente, desarrollar nuestras aptitudes,  estudiar otras cosas, cambiar de trabajo, emprender un negocio propio.

En otras ocasiones, puede resultar en que modifiquemos o desarrollemos nuevas actitudes o cambiar de carrera, estudios, trabajo, residencia, y en otras, consiste en elegir un nuevo estilo de vida.

Todo camino es válido porque es nuestra aventura, nuestro viaje, nuestra Odisea personal. Habrá aciertos y errores, derrotas y victorias, pero todo será transformador no solo en la esfera personal, sino en la espiritual, en la trascendental.

   ¿Cómo saber que la hemos encontrado?

 Si sientes que tienes unos talentos y una pasión por algo específico y particular, ahí hay una clave que apunta a tu misión como un destino que se debe seguir. En ocasiones, aparecen momentos fugaces, como intuiciones, donde puedes vislumbrar tu futuro y sentir casi que una experiencia mística que te empuja por ese camino.

Cuando hacemos inventario y balance de nuestra existencia, con sus logros, fracasos, lo que hemos hecho, dejado de hacer, nuestras huellas, tristezas, alegrías, sueños cumplidos y esperanzas rotas, nos llevan a una revisión exhaustiva de nuestra vida y tal vez nos sintamos impulsados a realizar cambios en ella. Sin embargo, no es lo externo lo que debe cambiarse o modificarse, sino lo interno con la búsqueda de respuestas a estas interrogantes: ¿quién soy? ¿cuáles son los sueños de mi vida? ¿cómo deseo que sea mi vida?

Hay que profundizar en el interior, explorar ese mundo de sombras y el universo de posibilidades y opciones que a diario se nos presentan. No hay un límite, edad o etapa para descubrir la misión.

Cuando la descubrimos y llevamos a cabo, le estamos encontrando sentido a la vida, porque se descubren los anhelos de nuestro corazón y la razón de la existencia, somos nosotros mismos experimentando la profunda unidad de nuestro ser, somos auténticos y una influencia nutritiva y positiva para los que nos rodean. Experimentamos un sentimiento de plenitud y gozo. 

Esos sentimientos son posibles porque cuando descubrimos nuestra misión, le damos norte y foco a todos los aspectos de nuestra vida, es un haz de luz que se convierte en sabiduría interior para guiarnos y a concentrarnos en nuestro proyecto de vida y de cómo podemos aprovechar nuestras energías y recursos para cumplirlo.

images22Una persona que vive según su misión, está enfocada y concentrada, pudiendo distinguir lo esencial de lo que no lo es, administra sus recursos y esfuerzos, se responsabiliza por sus aciertos y errores y sigue sus aspiraciones más profundas. Son personas que perseveran y se comprometen en la realización de su proyecto, porque sienten que las hace plenas, confiadas y encuentran la motivación para llevarlo hasta el final. 

Cuando asumimos y estamos dispuestos a cumplir con la misión que le da significado a la vida, estamos conspirando para atraer la gracia, dones y recursos del universo. Todo se confabula para apoyarnos, todo coopera, todo viene a nuestros encuentro. Nos conectamos con los campos de energía y vibramos al unísono. El universo se convierte en nuestro aliado y co-creador de nuestra obra, y nosotros, enriquecemos al mundo con una contribución única, personal, especial e irremplazable.

Pasamos a formar parte de una “inteligencia universal” y de una “sabiduría espiritual”.

En el próximo artículo abordaré aspectos más específicos que te ayuden a encontrar tu misión y el sentido de tu existencia.

“A menudo encontramos nuestro destino por los caminos que tomamos para evitarlo”. La Fontaine

 

SIBONEY PÉREZ V.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Coaching, Crecimiento Personal, Psicología y etiquetada , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s