EL YIN Y EL YANG, LA AVENTURA DE VIVIR

En mi último artículo sobre “Magnum Opus de Cada Día”, me referí a varios aspectos claves sobre la misión para la cual estás destinado cumplir y seguir, si quieres vivir a plenitud y a tus máximas capacidades, intelectuales, físicas, emocionales y espirituales.

Continuando con esos aspectos claves hoy quiero referirme al equilibrio y balance interno y externo que hay que tener para poder seguir adelante, a pesar de los embates que se nos presentan a diario en el camino que hemos elegido transitar.

yin-yang

El Yin y el Yang completos esenciales para el bienestar personal.

Yin y Yang son dos fuerzas contrapuestas y complementarias, donde una, contiene el germen o semilla de la otra, representada por un punto  en su interior. Según esta imagen, cada ser, objeto o pensamiento posee un complemento del que depende para su existencia y que a su vez existe dentro de él mismo. De esto se deduce que nada existe en estado puro ni tampoco en absoluta quietud, sino en una continua transformación. Además, cualquier idea puede ser vista como su contraria si se la mira desde otro punto de vista. Quiero reflejar con esta idea, que en nuestro interior se encuentran todos los recursos que necesitamos para interactuar con el exterior. Yin se refiere a la propia energía espiritual y Yang a la energía física.

Al principio, estas dos fuerzas poderosas, surgen de un caos, un caos prometedor y positivo, ese caos que permite que nos desarrollemos y despleguemos todas las posibilidades para obtener un futuro mejor. Saber cuál es tu misión de vida requiere que te conectes y contactes con esa parte tuya, tomar plena consciencia de quién eres, quién has sido y quién quieres ser. Implica que conozcas de que estás hecho, cuál es la materia primigenia que te ha dado origen. Es observar y contemplarte desde el exterior para penetrar tu interior y dar a luz un nuevo ser, con una visión enriquecida que te permita avanzar hacia ese futuro.

Sólo cuando contactas con esos espacios vitales tuyos y reflexionas al respecto, podrás enfrentar con éxito ese Yin/Yang y convertir el caos en tu Magnum Opus de Cada Día.  

EQUILIBRIO

El Yin representa el principio femenino, la tierra, la oscuridad, la pasividad y la absorción. Son tus miedos, tus creencias limitantes, los pensamientos negativos que se apoderan de tus fuerzas para robarte empuje, dinamismo y decisión. Es lo que te impide encontrar la misión que estás destinado a realizar. El Yang, por el contrario, es el principio masculino, el cielo, la luz, la actividad y la penetración.  Es lo que tu corazón desea, anhela, son las posibilidades que revoletean en tu cabeza, en tu imaginación, es la acción, el deseo sincero y profundo de querer ser alguien y hacer algo significativo en la vida.

Yin/Yang son posibilidades, Yin para hacer que los sueños tomen forma, y luego se usa Yang para hacer las fantasías realidad, dependiendo de la claridad con que examines tu guión, tu historia personal, te llevarán a una u otra dirección. Si permites que este caos no se desarrolle adecuadamente, te encontrarás con estados de desconcierto, desosiego, inestabilidad y confusión.

Los griegos, de los cuales acostumbro extraer enseñanzas, se referían al destino individual con el término Daimon; el término tenía connotaciones religiosas, y se consideraba que el destino de cada uno era algo divino o asignado por los dioses.  Sin embargo, con el transcurrir del tiempo, se produce una evolución del término que lleva a identificar al Daimon con el genio que cada persona, a nivel individual, parece poseer. En este contexto, uno puede hablar de mi Daimon como sinónimo de mi carácter propio y distinto del de los demás. El Daimon comienza, por lo tanto, a identificarse con el genio que cada uno de nosotros lleva dentro, el genio protector.

El Daimon o ángel bueno es la voz de la interioridad, ese consejero de la conciencia que disuade o estimula, aquel sentimiento de lo conveniente y de lo justo en las palabras y en los actos, que se anuncia en todas las circunstancias que tenemos en la vida, pequeñas o grandes. Todos poseemos el Daimon interior, ese ángel protector que nos aconseja siempre. Escuchar al Daimon nos  produce paz general y hace que surja el cuidado y bienestar para con todas las cosas.

Por lo tanto, necesitas hacer esta travesía, por dolorosa que sea, para sacar a la luz tu propio Daimon interior, pulir ese diamante que guardas. Es tu travesía, es tu historia, no la de nadie más. Sólo tú puedes abrir las cerraduras que te harán libre, excavar en las propias profundidades de tus miedos, deseos, ansiedades y misterios que envuelven tu alma.

BIENESTARCuando encontramos el equilibro entre el Yin/Yang y lo interior se manifiesta en el exterior, nuestro Daimon particular, nuestro genio interior, se revela ante nuestra existencia, para proporcionarnos dones que nos harán vivir La Magnum Opus de Cada Día. Que nos hará sentir, expresar y entregar a otros, nuestra vocación y misión de vida.

“La Naturaleza nos ha puesto en tal fiel, que si cambiamos un platillo de la balanza, cambiamos también el otro”. Pascal.

Siboney Pérez V.

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