EL MAGO DE OZ

El Mago de Oz, la búsqueda de un mundo mejor.

El Mago de Oz, la búsqueda de un mundo mejor.

El Mago de Oz (1939) es un auténtico clásico, que transmite un mensaje de esperanza y amor cada vez que Dorothy Gale (Judy Garland) canta con anhelo en “Over the Rainbow” por un mundo en el que “los males se funden como gotitas de limón” y “el cielo siempre es azul”.

La trama de la película refiere la historia de la huérfana Dorothy Gale, quien vive una simple vida en Kansas con su tía Emma, su tío Henry, Enrique y tres pintorescos peones. Un día la severa vecina Miss Gulch es mordida por el perro de Dorothy, Toto. Miss Gulch se lo lleva, por orden del sheriff, a pesar de las apasionadas protestas de tía Emma y el tío Henry. Toto escapa y regresa a Dorothy, la cual se alegra momentáneamente, pero pronto se da cuenta de que Miss Gulch regresará. Dorothy decide llevarse a Toto y fugarse en busca de una vida mejor “en algún lugar sobre el arcoiris”.

En su viaje Dorothy se encuentra con el Professor Marvel, un cautivador, pero falso adivino que, sin preocupación por Dorothy, la engaña haciéndola creer que tía Emma está enferma. Dorothy se apresura de vuelta a la granja, pero cae inconsciente por un golpe, dentro de la casa, debido a un repentino tornado que ya había forzado a su familia a esconderse en un sótano detrás de la casa.

Una confundida Dorothy despierta para descubrir que la casa ha sido atrapada dentro del tornado. A través de la ventana de la habitación ella ve a Miss Gulch transformarse en una bruja montada en una escoba. Momentos después, el tornado deja caer la casa, Dorothy y Toto sobre el arcoiris y en Oz.

A causa de un ciclón, ella y su pequeño perro Toto, son llevados a la legendaria tierra de Oz, Ciudad Esmeralda. En este trayecto se contempla cómo recorre el camino de las Baldosas Amarillas en busca de hacer realidad sus sueños. Mientras busca el camino de regreso a casa, Dorothy termina encontrándose con tres amigos: el Espantapájaros, el Hombre de Hojalata y el León Cobarde. Poco a poco descubre que está en un mundo de sueños hecho realidad, con bosques encantados, criaturas extrañas y maravillosas canciones.

Mago-de-oz-450x400Durante el camino son atormentados por un bosque de furiosos árboles de manzana y numerosos intentos fallidos de la bruja para detenerlos. Ellos llegan a Ciudad Esmeralda y les es permitido ver al mago sólo después de que la bruja vuele sobre ellos, escribiendo en el cielo con su escoba humeante, “RINDETE DOROTHY”. Él acepta ayudarlos sólo si demuestran ser dignos, obteniendo la escoba voladora de la bruja.

El tema principal son las aventuras vividas por Dorothy y sus compañeros de viaje, no tienen más que una razón: la llegada de Dorothy a la casa de sus tíos y, a causa de ello, a la ciudad Esmeralda.

Los deseos de Dorothy por volver a su casa son cumplidos por la bruja del Sur, Glinda, luego de haber sido desilusionada por el gran Oz, el falso brujo de la Ciudad Esmeralda.

El Espantapájaros, es un simpático personaje que acompaña a Dorothy siempre, desde el momento en que ella lo descolgó del maizal hasta que vuelve a Kansas. El Espantapájaros muestra tener algo de cerebro, y poco a poco va aprendiendo algo nuevo. Más no conforme consigo, acude a Oz pidiendo un verdadero cerebro, y no uno de paja. Al conseguir su ansiado tesoro, su auto estima aumenta, sintiéndose más importante.

No es un ser para nada frágil, pero tiene un punto débil que podría acabar con él en cualquier momento y, a pesar de no ser instruido, es muy inteligente al evitarlo, ya que una chispa podría agotar su existencia y apagar su vida por completo; al ser la paja uno de los combustibles del fuego.

El hombre de Hojalata, “Soy hijo de un leñador que cortaba los árboles del bosque y vendía madera…” así comienza a contar su historia el leñador, que luego de una lluvia torrencial que lo tomó desprevenido, permaneció oxidado por casi un año, gimiendo maltrecho, hasta que Dorothy y el Espantapájaros lo salvaron. Por ello, los ayudó hasta lo último, para agradecer a Dorothy el hecho de haberlo salvado. El hombre de Hojalata es, a pesar de no tener corazón, un ser bondadoso y amigable, que cuida de no lastimar a nadie, ni siquiera a los insectos.

El León Cobarde, como lo define su nombre, el león es un tremendo cobarde, felino temeroso y desdichado que teme a todo ser viviente; trata de ahuyentarlos manteniéndolos siempre lejos, secreto que relata ante Dorothy, luego de una pequeña disputa mantenida con Toto, que casi pierde su vida en este percance; argumentando también que si algún animal de grandes dimensiones se decidiera a afrontarlo, él huiría como todo ser miedoso.

El León llega, sin tener en cuenta su cobardía, a salvar a Dorothy y a sus compañeros más de una vez. Luego de seguir al grupo por todo el País de Oz, el León llega a tener su preciado y anhelado valor, ese coraje tan necesitado por él; y luego de tener confianza en sí mismo otra vez, llega también a ser Rey de las Bestias, el cargo siempre otorgado a los leones.

El Mago de Oz es una película sencilla pero llena de significados ocu400_1206846908_multi-arco-irisltos. El final puede ser interpretado de diferentes maneras y con la creencia de poseer dentro de nosotros mismos, aquello que ni siquiera es tangible, tal referencia es clara en los personajes del Espantapájaros, el Hombre de Hojalata y el León Cobarde. Al final, ellos reciben objetos que ya poseían, aquello que fueron a buscar.

Cada individuo alberga en su interior las respuestas a aquellas cuestiones de todo lo que podría realmente necesitar. Así, los cinco personajes logran superar infinitos contratiempos manteniendo siempre un mismo objetivo: ayudar a Dorothy a volver junto con su tía Emma y su tío Henry. Objetivo que se cumple, luego de que Glinda, la hermosa y buena bruja del sur, le otorga su deseo.

Dorothy y Toto se despiden de sus amigos, y siguen las instrucciones de Glinda de “golpea tus talones juntos y repite las palabras, “No hay lugar como el hogar”.

Ella se despierta en su habitación en casa rodeada de su familia y amigos y les cuenta de su viaje. Todos se ríen y le dicen que todo fue un mal sueño. Una feliz Dorothy, todavía convencida de que el viaje fue real, abraza a Toto y le dice “Realmente no hay lugar como el hogar”.

El Mago de Oz es una de las primeras películas que utiliza el viaje como representación simbólica sobre la transformación de la persona. La cantidad de arquetipos, símbolos, personajes, colores y representaciones que utiliza a lo largo de la historia, la convierten en una de las películas más estudiadas en este aspecto, y en referente indiscutible para posteriores películas sobre el viaje como metáfora del cambio. Una obra maestra repleta de metáforas y simbolismos, para mí, un ejemplo auténtico de transformación personal.

          «Golpea tus talones juntos y repite las palabras: ‘No hay lugar como el hogar’»
Deseo que tu corazón sea tu verdadero hogar y regresa a él para buscar la verdad guardada dentro de ti.

Siboney Pérez V.

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2 respuestas a EL MAGO DE OZ

  1. Ligia Margarita dijo:

    Muy interesante tu análisis del Mago de Oz, nos recuerda el viaje que cada uno realiza a veces de manera no tan consiente en el proceso de cambio y transformación personal; con esto me refiero a que la gran mayoría de nosotros ha cambiado ya sea maneras de ver las cosas, comportamientos, etc pero pocas veces nos detenemos a analizar que tanto o que tan profundo ha sido ese cambio. Es cierto que en nuestro interior se encuentra las respuestas a nuestras dudas, los motores que nos pueden impulsar a nuestra transformación, pero muchas veces no nos hacemos las preguntas correctas para encontrar esas respuestas, a veces solo nos quedamos como el león temeroso de todo sin llegar a entender lo valientes que somos y por ese temor perdemos oportunidades, o minimizamos nuestras virtudes e inteligencia como el espantapájaros y no aprovechamos la capacidad de nuestra inteligencia y ese puede ser nuestro punto débil como el espantapajaros de la historia y “no es que no tengo lo que se necesita” también nos limita; otras ocasiones cuidamos tanto nuestro corazón por temor a ser heridos que levantamos muros a su alrededor y nos olvidamos que existe, pero está ahí es solo darnos la oportunidad de sentir otra vez; pienso que debemos ser como Dorothy, que nunca se dio por vencida y no se dejó convencer de la bruja que le escribí ríndete en las nubes, esa bruja creo pueden ser nuestros temores inseguridades, hay que seguir buscando en nuestro interior la verdad aceptarla y crecer, avanzar, transformarnos a un mejor YO. Gracias por hacernos reflexionar Siboney.

    • Siboney dijo:

      Qué bien que te haya resultado interesante este análisis. Dorothy es un excelente ejemplo de que no debemos desmayar en nuestros anhelos para transformarnos y conectarnos con aquellos de que una forma u otra nos pueden ayudar a encontrar esa verdad en nuestro interior.

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