REGALO DE CUMPLEAÑOS

240_f_145702232_duzwxyan1wrssflgz5b1culozioqj4dn.jpg

Hoy es un día más de tantos que tiene el año, pero no es igual que todos porque hoy es un día especial para ti, por ser el día de tu cumpleaños.

¡Cuántas cosas quisiera obsequiarte y ofrendarte para que recuerdes este día!, pero ya ves, he venido a tu encuentro con las manos vacías, ábrelas y verás que no hay nada en ellas, ningún presente, ninguna sorpresa, ni siquiera una tarjeta.

No es porque no haya cosas en este mundo que pudiera regalarte o que unas cuantas monedas no pudieran comprar. Sí las hay, y muchas, solo que lo que yo quiero regalarte no lo hay en las tiendas y no existe el papel con el que lo pudiera envolver; porque lo que yo quiero darte no se compra, no se vende, tan solo se vive y se siente.

Pude preguntarte lo que querías que yo te regalara y tú darme tantas respuestas como cosas desearas, pero no hubo necesidad de preguntarlo o que tú me lo dijeras.

Hoy miro el pasado a través del prisma del tiempo y remonto mis recuerdos a años casi enterrados, años en los cuales estuvimos compartiendo sueños, ilusiones, desencantos y realidades, dudas y secretos.

Desde esos días han pasado tantas cosas, unas buenas y otras malas, pero cada una de ellas nos fue uniendo más, a tal punto, que el afecto y la comprensión no han menguado en su intensidad, aunque si ha variado en su forma de expresión.

¿Qué ha hecho que estos sentimientos hayan perdurado con el correr del tiempo? Muchas cosas, todas ellas intangibles, inmensurables, imponderables, pero todas logradas con esmero, esfuerzo y paciencia y, sobre todo, por la cualidad de dar sin esperar nada, sin exigir, sin demandar, sin transformar nuestra individualidad. Cualidad que nos ha permitido sentirnos libres para ser lo que realmente somos, sin mentiras, sin engaños; sabiendo a ciencia cierta que esperar de cada uno, porque no existen trampas ni arenas movedizas.

Yo estoy segura de que todo esto que te digo tú lo sabes y también sabes lo que quiero regalarte, pero a veces las cosas, aunque las sepamos, queremos oírlas porque así se convierten en testimonios fieles de nuestros sentimientos y en eco de las palabras que dice el corazón.

Hoy no tengo un obsequio para darte, ni siquiera traigo una vela de cumpleaños que pudiera encender para que conmigo la apagaras; solo tengo para ofrecerte hoy y siempre, el refugio y el calor de mi afecto que nunca podrá ser igualado por tantas velas, como en tu vida, vayas apagando.

Hoy pido al Gran Custodio que me conceda suficiente tiempo para compartir contigo y que, así como compartimos la primavera de nuestros primeros años, podamos compartir, en ese futuro incierto, el otoño de nuestros últimos años y poder recordar entonces que se labró un pedazo de historia que juntos se vivió.

¿Qué quiero regalarte? Salud, felicidad y el logro de tus deseos, y mientras esas cosas dependan de mí, te las regalaré, no solo hoy que es tu cumpleaños, sino siempre porque:

Ningún lugar está lejos, cuando el amor es sincero.

Ningún lugar está lejos, porque el amor verdadero siempre está cerca.

¡FELIZ DÍA DE CUMPLEAÑOS!

regalo-e1423784396696.jpg

“El amor vive más de lo que da que de lo que recibe”. Concepción Arenal

SIBONEY PÉREZ V.  

 

Anuncios
Publicado en Coaching, Crecimiento Personal, Pareja, Psicología | Etiquetado , , , , , , , , , , | Deja un comentario

HIPOTECAS AFECTIVAS

Voy a tomarme la libertad de adentrarme un poco en el contexto del derecho mercantil, que no es mi especialidad, para extraer unos elementos y poder hacer un paralelismo con el mundo psicológico, que es donde me muevo, para transmitir la idea que da título a este artículo.

Según investigué, una hipoteca es un contrato mediante el cual se toma como garantía de un crédito, un bien. El bien permanece en manos del propietario mientras éste cumpla con sus obligaciones; en caso contrario, el acreedor o tenedor de la hipoteca, puede realizar la venta del bien para cobrar el dinero que prestó.

sonriente-joven-pareja-agitando-las-manos-con-un-agente-de-seguros_1139-978

El bien está en manos del deudor, pero si éste no satisface la deuda en el período de tiempo exigido, el acreedor puede comenzar las acciones legales necesarias para la obtención de su dinero.

También encontré que los tres aspectos más importantes de una hipoteca son: el capital, que es el dinero prestado por el acreedor y que suele ser menor al precio del inmueble para poder cubrirse en un posible remate; el interés, que indica el porcentaje extra que se debe pagar a la entidad que otorgó el préstamo y que puede ser fijo o variable; y finalmente, el plazo, que es el tiempo que comprende la devolución del capital.

Muy bien, con estos escasos aspectos, puedo sentar las bases de lo que quiero transmitir. Las relaciones interpersonales son una compleja interacción de necesidades y presiones. En nuestros espacios y contextos de relación y vinculación con otros, bien sean de índoles familiares, de pareja, de amistades, laborales, establecemos de manera explícita o implícita, contratos o hipotecas sobre los cuales basamos nuestras transacciones e intercambios afectivos, es decir, aquí el CAPITAL es todo lo que se aporta en la relación que hace que el vínculo crezca, se afiance y se pueda reinvertir para que permanezca.   Nos convertimos en “acreedores afectivos”. Cuando hay déficit de capital, se ve alterada la relación y nuestro bienestar emocional.

Ese capital afectivo es algo que podemos crear o construir, emplear o no emplear de la misma forma que usamos otros bienes. En otras palabras, el afecto es un recurso a nuestra disposición, cuando sabemos invertir en él, con las personas adecuadas, o nos sentimos en la capacidad de asumir riesgos. Aquí entra un aspecto del balance costo/beneficio de ese vínculo o relación. La relación la consideramos justa y equitativa cuando lo que obtenemos lo percibimos y consideramos como proporcional a lo que hemos invertido en ella. Es una decisión personal si entregamos más de lo que recibimos, solo que hay que tener claridad en los motivos del porqué decidimos una u otra opción, si permanecer o abandonar.

chica-sonriendo-con-globos-mientras-su-novio-la-lleva-en-su-espalda_23-2147595934¿Cuáles son los aspectos que componen este capital afectivo? Son varios, entre ellos, la motivación, la comunicación, el compromiso, las experiencias previas, los incentivos y recompensas, percepción de futuro a largo plazo, expectativas y visiones conjuntas, creencias, valores, apertura y disposición al cambio, disponibilidad, intereses compartidos, la confianza, fidelidad, lealtad, reciprocidad, compatibilidad, confidencialidad, demostración de afecto, resolución de conflictos.

Todos o algunos de ellos, serán mezclados dependiendo de la naturaleza de la relación que se quiera establecer y mantener en el tiempo. Y aquí entra el otro elemento que constituye una hipoteca, el INTERÉS, conformado por la importancia y valor que le otorgamos a la relación y vínculo a los fines de mantenerlo y conservarlo.  Si se tiene el mismo interés, más rica y valiosa será la relación para nosotros y el rango de beneficios objetivos y subjetivos que experimentaremos, será mucho mayor. Atendemos, cuidamos, protegemos y mimamos la relación porque nos importa y queremos que continúe por variadas y distintas razones, muchas de ellas, intangibles y no materiales.

Si aquilatamos esa relación, seremos cuidadosos y buscaremos más las compatibilidades de ese vínculo para que las expectativas mutuas, sean cumplidas y el compromiso que se adquiere con el otro, sea honrado. Cuando estos aspectos están presentes, ese porcentaje extra o interés que se obtiene por el uso de los recursos o capital es el bienestar físico, emocional y psicológico, que permite experimentar y disfrutar la vida con el otro, es decir, que mis intenciones las comparto con los otros para hacer cosas con o para ellos.

El interés, es una poderosa motivación interna puesto que nos conduce y nos lleva a obtener las cosas que deseamos. Una de las cosas que más deberíamos desear y consolidar es tener relaciones sanas, nutritivas y semejantes para que ese plus que se genere sea mayor. De lo contrario, el costo asociado puede ser muy grande y llevar al sufrimiento, al lado oscuro de la relación (celos, rabia, depresión, resentimiento).

¿Por qué duran o terminan las relaciones?, aquí me remito al tercer aspecto, el PLAZO, se basa más en la expectativa que se genera por sentir que somos retribuidos en las cosas que hemos entregado; si sentimos que es gratificante en cuanto a los beneficios, la relación la mantendremos y continuaremos. En otras palabras, si sentimos que somos recompensados por estar y participar del vínculo, nos inducirá a continuar con esa clase de acciones y el resultado es que mantenemos nuestra relación.

Estos vínculos se mantienen en el tiempo debido a dos factores primordiales: Estabilidad y satisfacción. 1) Estabilidad: Reconocemos y aceptamos la importancia y valor que la relación o vínculo tiene para nosotros y 2) satisfacción: por las gratificaciones que recibimos y que nos estimulan a repetir las acciones y conductas de reciprocidad que constituyen esa unión (felicidad, calidad de vida, integración, ausencia de sufrimiento, entre otras tantas). En otras palabras, sentir que tenemos una distribución equitativa de los premios y reforzadores.

pareja-espalda-contra-espalda_1134-501

Lo importante a destacar en este sentido, es conocer cuáles son nuestros límites y la resistencia psicológica para manejar la relación cuando uno de estos factores no está presente. Saber perder y abandonar a tiempo antes que la deuda se acreciente. Sustento y crecimiento son necesarios para alimentar la relación.

Aquí entra en juego la historia de la relación para que tomemos la decisión, de si merece la pena su continuidad en el tiempo; la evaluación de si nos seguirá beneficiando, directa e indirectamente, y de no ser así, tomar las medidas necesarias que nos lleven a prevenir el colapso de cara a cualquier cosa que pudiera afectarla y hacer que naufrague o se conviertan en rupturas envenenadas y tóxicas.

Toda relación es vulnerable y susceptible de terminar, dado que son muchos los elementos que las pueden perturbar y que son nocivas para su permanencia, sin embargo, si son sólidas, fuertes y robustas, prevalecerán en el tiempo y hacerla provechosa en el largo plazo para ambas partes, en el sentido de resultados y efectos positivos. Las restricciones de tiempo son claras si necesitamos tener relaciones duraderas y permanentes con otras personas.

Si percibo y siento que mi capital (afecto) no es retribuido como espero (expectativas), la relación se modificará en su base de sustentación o estaré dispuesta a renunciar a un vínculo donde no hay provecho mutuo. Cuando esto sucede, podemos sentir que no podemos aspirar a tener una relación constante sobre la cual sea posible fundamentar la permanencia y tal vez, estemos en presencia de “estafadores emocionales” cuya oferta original fue engañosa, y como contraparte, nos convertimos en “deudores emocionales”.

La percepción de que el equilibrio costo/beneficio de nuestras relaciones no es equitativo, hace que entremos en crisis y podemos sentirnos explotados y, por ende, la naturaleza de relación cambia, se produce la transfiguración y muta a otra clase de unión. En las relaciones debe existir reciprocidad y más que haberla, debe experimentarse subjetivamente. Si no ocurre de esta manera, la relación se intoxica. Para obtener bienestar en nuestras relaciones, tiene que haber un rico, fértil y equilibrado intercambio entre el dar y el recibir.

De no ser de esta manera, sobrevienen las pérdidas o banca rota emocional”, que es cuando se agota una parte sustancial de los recursos que podría llevar a uno de los miembros a invertir en el cultivo de relaciones de intercambio intenso y sólido. A diferencia de esto, el “capital emocional” permite que desarrollemos activamente relaciones suficientemente ricas para permanecer juntos y desarrollarlas aún más. Las relaciones cambian, unas evolucionan y otras no, unas crecen y otras mueren.

pareja-sonriente-caminando-por-la-playa-con-globos_23-2147595924

Muchas relaciones afectivas se pierden porque quien se siente deudor vive con incomodidad su deuda, lo cual lo hace sentirse pequeño y dependiente de la contraparte y con deberes, y quien se siente acreedor también la experimenta con incomodidad pues se siente grande y con derechos. Uno y otro, deudor y acreedor, si no encuentran un modo de compensar y equilibrar su vínculo, su relación, están condenando su interacción al fracaso, a marchitarse y desaparecer. Por el contrario, el restablecimiento del equilibrio y balance mantiene vivo el sistema y hacen que crezca, se expanda.

Estamos tan ocupados con la tarea de vivir día a día, que no somos conscientes de cuáles son nuestras necesidades más profundas a nivel personal en cuanto a nuestras relaciones y vínculos afectivos. Desde que nacemos estamos orientados a una conducta que nos lleva a formar lazos de uniones con los demás para satisfacer nuestras necesidades de afecto, para nuestra estabilidad y seguridad física y mental en nuestras vidas.

Toda nuestra experiencia psicoafectiva está estructurada sobre la base de un conjunto de variables que se mezclan de manera compleja cuando nos relacionamos con los otros, tales como factores de personalidad, la historia individual, experiencias, entorno de vida, valores, gustos, nivel educativo y muchas otras más que hacen que sea multideterminada. Esa es la razón por la cual muchas de las relaciones se convierten en funcionales o en disfuncionales. Es el encuentro o choque de dos mundos y realidades diferentes.

El CAPITAL, INTERÉS Y PLAZO es deseable que existan en un nivel óptimo de funcionamiento, presencia y compensación para que se activen en la relación y esta sea funcional, si existe un desequilibrio acentuado, la relación se verá afectada seriamente. No siempre podemos dar en la misma cantidad y calidad de lo que recibimos. Sin embargo, la verdadera gratitud, humildad y apertura de corazón al recibir y la radiante y genuina alegría de dar, actúan como un mecanismo de contrapeso y compensación que permite el equilibrio entre dar y recibir. Es una sutil alquimia entre las cuentas pendientes y las cuentas saldadas afectivamente.

Nuestras relaciones más íntimas y cercanas representan una inversión importante en nuestra vida, representan un intercambio afectivo que requieren que les dediquemos mucha energía y tiempo si queremos conseguir que funcionen. Requieren de un esfuerzo consciente y continuado.

Si queremos una relación y vínculo sano, constructivo y en armonía, no pidamos más de lo que, de una manera u otra, podamos devolver, porque los deudores pierden su dignidad y los acreedores su libertad generando juegos de poder, sufrimientos y dependencias en los vínculos afectivos.  Happy couple

Convirtamos nuestros encuentros y reencuentros en algo distinto, enriquecedor, que nos proporcionen un placer y felicidad cada vez mayor, para que nuestro capital y nuestros intereses tengan un rendimiento extraordinario de bienestar a largo plazo.

“El agradecimiento es la memoria del corazón”. Lao-Tze.

“Antes de recibir un beneficio examina con cuidado cómo podrás manifestar tu reconocimiento” Demócrates.

SIBONEY PÉREZ V.

Publicado en Coaching, Crecimiento Personal, Pareja, Psicología | Etiquetado , , , , , , , , , , , , , , , | Deja un comentario

RECUERDA QUE ERES UN SER HUMANO

Tenemos que recordar de manera permanente nuestra condición distintiva en la escala de evolución de las especies que habitamos este planeta. Debemos recordarlo porque eso es lo que somos en esencia, somos Seres Humanos, solo que a veces parece que lo olvidamos, y entonces actuamos de manera deshumanizada, y nos convertimos en robots insensibles.

SENTIR2Siempre debemos recordar que somos Seres Humanos en las buenas y en las malas circunstancias. No permitamos que la tecnología y la indiferencia nos conviertan en máquinas ajenas a lo que pasa a nuestro alrededor.

Como raza humana hemos llegado a un punto tal de deshumanización que ya no nos asombran las atrocidades que en cualquier lugar del planeta a diario se cometen, y de los cuales somos testigos oculares en “tiempo real”, y no nos asombran ni asustan, porque se han vuelto costumbre y la costumbre insensibiliza, anula y anestesia los sentidos y los sentimientos hasta casi neutralizarlos, apagarlos o bloquearlos, incluso desdibujarlos.

Con el transcurrir del tiempo y con el avance de la tecnología, la vida ha cambiado, y aunque suene paradójico, lo ha hecho para bien y para mal. Debido a ello, actualmente disfrutamos de comodidades que nuestros antecesores no  fueron capaces de soñar o tan siquiera imaginar,  o donde muy pocos lo creyeron posible, así mismo, actos que ayer eran considerados como mínimo aberraciones, intolerables, imperdonables, hoy nos parecen cuasi-normales y ni un sonrojo o vergüenza asoma a nuestra cara, porque por la fuerza de la costumbre, de lo que forma parte de nuestra cotidianidad, se impone como realidad; hemos perdido la virtud de condolernos con el dolor ajeno y el asombro y la sorpresa no son atenuantes o pruebas en nuestro favor porque no lo manifestamos o compartimos.

Cada día más, cada momento, cada período de nuestra permanencia en el mundo, nos va acercando irremediablemente hacia un agujero negro que ensombrece nuestra existencia como seres humanos en la Tierra y, por tanto, nos aleja del resto de los seres vivos que habitan en él. Vemos ya síntomas alarmantes y preocupantes de una realidad que se quiere ocultar ante los ojos de una sociedad que camina sin rumbo.

0000308782Donde posemos nuestra mirada, la deshumanización que estamos manifestando, tapa nuestra visión de la realidad. Preferimos observar la realidad a través de una pantalla de teléfono o computadora, o cualquier juguete nuevo que prácticamente cada mes aparecen, antes que con nuestros propios ojos. La calidez humana del trato directo, íntimo, cercano, quizás está siendo relegado y va quedando en un segundo plano, por no decir, último. Estamos hipnotizados y absortos ante lo que está lejos de nuestra realidad y nos sentimos protegidos por una pantalla diminuta que podemos controlar con nuestras manos.

El nuevo paradigma de nuestra vida parece que fuese vivir a través de la pantalla del teléfono, y de las diferentes aplicaciones que podemos instalar en ellos, Twitter, Instagram, Facebook, Whatsapp, y otras tantas; generando una especie de supremacía sobre la gente. Los aparatos que nos brinda la tecnología se han convertido en una extensión de nuestro cuerpo, hasta tal punto, que de no tenerlos con nosotros, es sentir que nos han amputado o cercenado una parte vital del mismo, no concebimos “ser” y “estar” sin dichos aparatos.

A través del tiempo, navegamos por la naturaleza humana, entre el olvido y la ficción de vernos envueltos en unas vidas, en algunos casos, carentes de objetivos, pensando, sin embargo, que lo que pasa fuera de nuestro círculo de comodidad, de nuestra zona de seguridad, no existe y no existe porque no lo quiero ver o porque prefiero navegar otra realidad, la virtual. Las nuevas tecnologías permiten esconder nuestra personalidad y evitar enfrentarnos a los sentimientos de nuestros semejantes y a los propios. Es más fácil la evasión que la confrontación, más fácil el dedo en la tecla de una máquina, que el encuentro cara a cara.

Gracias a la tecnología y todos sus avances, tenemos la oportunidad de acortar distancias, acercarnos a aquellas personas que están físicamente lejos de nosotros, trabajar desde nuestras casas, agilidad en trámites, aprovechamiento del tiempo, etc. Es menester poder mantener el contacto con los que están lejos, pero más importante es mantenerlo con los que están cerca de nosotros.

GettyImages-581033659-56bbb31e5f9b5829f84bb884

Tenemos que recuperar el que podamos disfrutar realmente de todo lo que nos ofrece este mundo. La posibilidad de sentir el calor de nuestros seres queridos, amistades y de aquellos con los que nos cruzamos diariamente, nuestros vecinos, compañeros de trabajo. El contacto humano es necesario, diálogos y encuentros constructivos, enriquecedores.

Tenemos que dejar de mirar la pantalla virtual por un momento y contemplar todo lo que sucede a nuestro alrededor, para sentir y experimentar que estamos vivos, que no somos robots, que somos Seres Humanos.

Es cierto que el mundo ha cambiado y es imprescindible adaptarse a los nuevos tiempos que nos acontecen, para poder avanzar hacia un futuro más cómodo y accesible, para no quedarnos anquilosados o convertirnos en fósiles, porque no supimos adaptarnos y ajustarnos a esos cambios.

Lo tecnológico, lo no humano es incomparablemente más poderoso, rápido, avasallador y paralelamente confuso, adictivo y agresivo. Supone la tecnificación y cosificación de la vida, con el inminente riesgo que suframos transformaciones arbitrarias y mutaciones imprevisibles en nuestra condición humana.

Por el contrario, lo humano, lo pensante y lo que siente, tiene en cambio, la fuerza de lo vivo, de lo inmediato a la persona, de lo encaminado hacia la convivencia, el compartir y el encuentro, la trascendencia. Parecieran causas perdidas de continuar este rumbo y sendero de lo deshumano, sin embargo, hay que alertar y hacer llamadas para que prevalezcan los sueños y las esperanzas de una razón vuelta contra sí misma.

Ante esta deshumanización de todo orden, acentuada por la “adoración y culto” a lo tecnológico y virtual, aún existe un rayo de esperanza, una luz que se enciende para alumbrar nuestra equivocación, que nos hace comprender que no vamos por buen camino, que esta no es la senda por la que el ser humano debe dirigir sus pasos.

No pasemos de la indiferencia a la soledad. El hombre ha conquistado la naturaleza, y todo obstáculo que se le ha presentado a lo largo de la historia. Ha llegado al espacio y posiblemente, algún día, llegará a las estrellas más recónditas de la Vía Láctea. Todo esto de nada habrá servido, sino recuperamos nuestra esencia de Seres Humanos. Las estrellas son distantes y frías y nuestro corazón y alma pueden volverse así, si los dejamos sumergidos en este mar de “escapismo virtual”, que ayuda a que la soledad se vuelva tragedia, desdicha e infelicidad.

La rehumanización es posible si los valores retornan y alumbran un nuevo sendero de luz y humanización. Con más urgencia que ayer, necesitamos que nuestra condición de Seres Humanos, se convierta en una celebración gozosa de la vida, de hombres y mujeres que se comprometan a cambiar el miedo en sosiego, el dolor en salud, la desesperación en calma y el llanto en esperanza.

Pros-y-Contras-de-salir-con-un-hombre-muy-sensible-2Puede ser difícil pero no imposible, aún tenemos algo de tiempo para cambiar las cosas y demostrarnos a nosotros mismos, que podemos ser humanos y que la deshumanización es un error que sólo nos lleva a la autodestrucción como seres vivos.

Deshacernos de la deshumanización existente. Volver a mirar la vida con nuestros propios ojos y no a través de la pantalla del teléfono móvil. Volver a lo que éramos sin negar la evolución tecnológica de nuestra propia humanidad.

Si vivimos de esta manera, nuestra humanidad tendrá el poder de manifestarse cercana frente a toda distancia, grata frente a toda ingratitud, exigente frente a toda ambigüedad, alegre frente a toda tristeza, amable ante todo rechazo, consistente ante toda debilidad, abierta ante puertas cerradas.

Nuestra humanidad es capaz de desatar un poder auténtico, una fuerza interior para convertir la vida en luz que ahuyente tinieblas, para retornar al perdón, convocar la paz y reencender los encuentros.

“La humanidad es como es: no se trata de cambiarla, sino de conocerla”. Gustave Flaubert

Vivir y Sentir. Video referencial>> Recuerda que eres humano

 

SIBONEY PÉREZ V.

 

Publicado en Coaching, Crecimiento Personal, Pareja, Psicología | Etiquetado , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , | Deja un comentario

UN ORÁCULO PERSONAL

Desde tiempos remotos el hombre incesantemente ha buscado las maneras y vías de intentar predecir el futuro o al menos, tener un esbozo o idea de lo que le deparará. Para ello, ha recurrido a diferentes “métodos” de aproximación: el Tarot, la borra de café, lectura del tabaco, de las líneas de las manos, interpretación de los sueños por personal no calificado, el I Ching y una gama amplia de diversos oráculos que los ayuden a tener alguna perspectiva sobre problemas o respuestas a ciertas preguntas difíciles o atemorizantes. El más famoso de todos estos oráculos es el Oráculo de Delfos.

destinoTodos, independientemente de la cultura en la cual se originaron, surgieron con un propósito, la de formularnos preguntas para tratar de encontrar las respuestas, y si son las correctas, mejor todavía.

Ahora bien, sin querer irrespetar las enseñanzas y sabiduría popular y ancestral, para  buscar las respuestas que queremos, hay otras formas más directas, modernas, sistemáticas, comprobadas, y sobretodo, fundamentadas y  apoyadas en principios lógicos que nos conducirán a lo que buscamos.

Creer qué hay alguien externo a nosotros que tiene todas las respuestas que uno necesita, nos coloca en una posición de vulnerabilidad e inseguridad. Cuando nos formulamos las preguntas a nosotros mismos, mirando nuestro interior sin ningún maquillaje o máscara, estamos dando un paso esencial para impulsar y avanzar en nuestra vida.

Cuando tomamos conciencia de nosotros mismos, ya estamos en el camino de la transformación. Vencernos a nosotros mismos es ganar una batalla con la actitud correcta para predisponernos a que nos sucedan cosas buenas. Muchas veces los problemas no son problemas verdaderos o reales, sino las actitudes a las que insistimos en aferrarnos. Es básicamente, cambiar nuestra conducta o enfrentar creencias negativas y las emociones que las sustentan.

Formularnos preguntas requiere de uno mismo un gran esfuerzo y mucha amenaza a nuestra estabilidad y zona de confort o de seguridad, muchas veces, son bloqueos y autosabotajes para buscar soluciones y conseguir lo que queremos lograr. Otras veces, no nos hacemos preguntas para no cuestionar la realidad, porque nos da temor, por no decir pánico, de saber verdaderamente las respuestas.

Cuando nos hacemos preguntas, posiblemente encontremos la respuesta a por qué algo nos salió mal, para esclarecer y perfeccionar nuestro estilo de vida, para definir los Cual es el proposito del destinoobjetivos y sueños o para resolver problemas cotidianos. Es una forma de encarar las situaciones o temas de una manera práctica y mucho más realista.

Con las preguntas aprendemos a transformar los problemas, los volvemos más fáciles de manejar y por lo tanto, estamos más cerca de solucionarlos.

¿CUÁLES SON LAS RESPUESTAS QUE BUSCAMOS?

Lo importante es hacernos un hábito de formularnos preguntas diariamente para profundizar en nuestro propio conocimiento, en nuestro mundo interior, en nuestra esencia, entre ellas y a modo de ejemplo, están:

  • ¿Cómo puedo ser feliz y sentirme más pleno con mi vida?
  • ¿Qué impide que realmente logre mis sueños?
  • ¿Cuáles son las cosas que quiero cambiar en mi vida?
  • ¿En qué quiero concentrarme hoy?
  • ¿Qué quiero lograr hoy?
  • ¿Cómo me quiero sentir cuando termine el día?
  • ¿Qué cosas realmente quiero lograr?
  • ¿De qué manera puedo contribuir a sentirme bien hoy, a pesar de las circunstancias?
  • ¿Cómo expreso mi pleno potencial y lo pongo en acción?
  • Cuáles son las cosas especiales que he querido ser o hacer y hasta ahora no lo he cumplido?
  • ¿Me siento conectado a un todo significativo?
  • ¿De qué manera enfrento los reveses y derrotas en mi vida para poder seguir adelante?
  • ¿Cuáles son las cosas a las que más les temo?
  • ¿Cuáles son mis excusas para no lograr las cosas que quiero?
  • ¿Cuáles son los resultados positivos y negativos de los acontecimientos del día?
  • ¿Qué estoy haciendo para lograr cambios positivos en mi vida?
  • ¿Cómo estoy inviertiendo para tener la vida que quiero tener?
  • ¿En qué invierto mi tiempo libre?
  • ¿Cuáles valores guían mi accionar?
  • ¿Cuáles son mis fortalezas?
  • ¿Soy feliz con mis relaciones?
  • ¿Qué cosas funcionan bien y qué no con mis relaciones?

Cada uno de nosotros debe buscar y saber cuáles son las preguntas correctas. Ellas pueden cambiar diariamente o pueden ser válidas durante meses o años. Lo importante a tener en cuenta es, que la pregunta tiene que relacionarse con nosotros y con el hecho de ayudarnos a vivir de la mejor manera posible. Hacer la pregunta correcta nos hace sentirnos con la sensación de que estamos asumiendo el control de algún aspecto de nuestra vida.

Nadie, mejor que nosotros mismos, tiene pleno conocimiento de nuestra propia vida. Sin embargo, hay ocasiones en que necesitamos buscar ayuda profesional para que nos devuelvan la confianza y tranquilidad, o nos indiquen cómo abordar temas que han quedado atascados y nos proporcionen herramientas que nos permitan seguir adelante con nuestras vidas. Esa ayuda nos da una visión más amplia, clara y precisa de nosotros mismos. Lo importante es, que de una forma u otra, busquemos las opciones para darnos las respuestas que buscamos y necesitamos.

¿CÓMO FUNCIONA EL ORÁCULO PERSONAL?

Primer paso

Ten el hábito de hacerte una pregunta justo antes de dormir, esto le proporciona al subconsciente la oportunidad y material para resolver algún problema en particular. En la mañana, intenta contestar la pregunta en un cuaderno o diario durante unos minutos. Repite el procedimiento por varios días, hasta que esa inquietud o problema se haya aclarado. Frecuentemente, escribir y describir eso que nos inquieta o estresa, se disipa y disuelve.

Anota las preguntas para que tu mente comience a filtrar las respuestas mientras estás ocupado en otras actividades.

Segundo paso

El siguiente paso es tomar acción, que consiste en llevar el conocimiento btenido mediante las preguntas a la práctica y hacer algo con ese conocimiento. Esto muchas veces requiere afrontar el dolor de un nuevo desafío. La acción es una retroalimentación que nos permite aprender. Aquí es importante probar nuevas actitudes e ideas y evaluar si son de utilidad.

Al actuar, podemos cometer errores y lo importante es mantener una actitud positiva con respecto a ellos. Analiza los efectos que tienen en tu vida y haz los ajustes necesarios para sentirte bien.

Tercer paso

El próximo paso es establecer un plan de acción, que consiste en un contrato contigo mismo para ayudarte a mantener en el camino correcto y a cumplir con tus objetivos y metas.

Este plan habrá que revisarlo con frecuencia para adaptarlo a los cambios que se van produciendo. Es importante fijar temporalidad a corto, mediano y largo plazo para sumiedo1 ejecución, ya que no todas las acciones se podrán realizar en el mismo tiempo ni con la misma prioridad.

Estos tres pasos de nuestro oráculo personal, muchas veces pueden verse entorpecidos por nuestro propio autosabotaje, que es nuestro enemigo principal, él es el resultado de nuestra negatividad, malas experiencias, creencias, diálogos internos y nos quedamos atrapados en nuestros automatismo, como un hámster en su rueda de ejercicios.

Lo mejor para combatir nuestro autosabotaje es ser optimistas y llenarnos de esperanza, en combinación con una actitud de arriesgarse a cambiar.

La tristeza, la nostalgia o la desconfianza muchas veces nos invade y nos crea desasosiego por un futuro incierto de una vida diferente, anhelada, buscada. Muchas veces nos impacientamos por las esperas agobiantes de unos cambios que demoran en llegar o que no sabemos cómo hacer. Invertimos energía para que aparezca una luz que nos saque de la oscuridad y las tinieblas.

¡Qué misterios tiene la vida!, la vida querida, amada. Cuando pensamos o creemos que todo parece languidecer o apagarse, resurge y brota de sus mismas cenizas, una fuerza que nos lanza e impele a buscar respuestas.

Así es el camino, así son las idas y venidas, sin claudicaciones ni rendiciones, y aunque parezca paradójico, provoca y alienta el paso seguro de la incertidumbre y de lo desconocido a la certeza de la esperanza y de la vida que queremos tener.

De allí la importancia que siempre nos hagamos preguntas para iluminar nuestro propio sendero, abrir nuestras percepciones, establecer conexiones, confiando en que haremos nuevos descubrimientos acerca de quiénes somos y de quiénes podemos llegar a ser.

Es abrir nuestra propia caja de Pandora para desafiarnos, crecer, cambiar y evolucionar.

“Las preguntas descubren la amplitud del ingenio, y las respuestas su agudeza” J. Jourbert.

Siboney Pérez V.

 

Publicado en Coaching, Crecimiento Personal, Psicología | Etiquetado , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , | Deja un comentario

EL ESPEJO DEL TIEMPO

person-731423_1920

Esta mañana abuelo cuando me asomé por la ventana estabas sentado cabizbajo en el banco del jardín; llevabas puesto tu sombrero de paja, aquél que en el cumpleaños de la abuela te empeñaste en lucir, y en las manos sostenías el bastón, el bastón con el que me amenazabas si agarraba tus periódicos para hacer mis barcos de papel.

Encendiste tu pipa, sí, la misma que te regaló mamá cuando tú y la abuela cumplieron sus bodas de coral; guardaste tus lentes de delgado cristal y sin saber que yo te miraba, comenzaste a llorar.

Y mientras te miraba recordé sin querer mi niñez y con ella recordé también parte de tu juventud. Recordé esos días en que tu y yo disfrutábamos juntos de la vida, cuando no nos importaba que el tiempo pasar o se quedara en completa quietud.

Recordé aquellos días en que íbamos a jugar al río y nadábamos hasta que el cielo se convertía en una sola penumbra, y de las veces que fuimos a ver los pájaros, mientras bebían agua en la laguna.

¡Qué de veces jugamos a piratas y corsarios! Nuestro botín favorito siempre fueron las galletas que mamá y la abuela escondían en el armario. ¿Te acuerdas abuelo de la vez que nos llenamos de barro de los pies a la cabeza y nos bañamos con la lluvia para que nadie en la casa lo supiera?

Recordé también aquel verso  que un día te regalé y que decía: “Yo tengo un abuelo que es zapatero, plomero y un viejo barrigón”, ¡Cómo te reíste! y hasta me diste unos golpecitos con tu inseparable bastón.

¡Cómo nos divertíamos en eses años!, cuando papá o mamá me regañaban, tú me guiñabas el ojo en señal que harías algo para que se les quitara el enojo. ¡Qué de cosas juntos vivimos!, nuestras peleas de vaqueros e indios; las competencias de cometas, trompos y metras que en el verano tu y yo hacíamos.

¿Y recuerdas las tantas veces que jugamos a policías y ladrones?, ¿y de la vez aquella, que por estar correteando por la casa, le rompimos a mamá sus finos jarrones?; ¿verdad abuelo que en esos días éramos tan felices y que cuando estábamos juntos no había nada que nos pusiera tristes?

No recuerdo una hora de mi vida en que no estuvieras junto a mí; mamá, papá y la abuela te decían que me estabas malcriando y tú les contestabas que no ibas a dejar de disfrutar los ratos que conmigo pasabas jugando.

Recuerdo aquella vez que me enfermé y te negaste a salir de mi cuarto y pasaste la noche en vela, porque por mí estabas orando. Y de la vez que te dije que no quería crecer para no separarme de ti, me abrazaste y con lágrimas en los ojos me comentaste: “En tu corazón yo siempre estaré junto a ti”.

Hay tantas cosas que hoy acuden a mi memoria; las veces que me esperaste sentado en la acera del colegio, las casitas de madera que hacías con tanto esmero y de los muñecos de plastilina que pegabas en mis cuadernos.

¿Y qué me dices del columpio que pusimos en el patio de la casa?, ¿y de las botellas que llenamos con las piedras de colores que recogíamos en la playa?; ¿te acuerdas cuando me enseñaste a montar en bicicleta?, ¿y de cuando nos quedamos dormidos después de habernos comido los dulces de la fiesta?

baking-1951256_1920

Sí abuelo, hoy recuerdo eso y más, porque también recuerdo que fuiste mi compañero de juegos, mi amigo y mi protector; fuiste mi Don Quijote, mi héroe y un viejo príncipe azul. Le diste luz a mis días y pusiste sonrisas en mis horas de melancolía; junto a ti fragüé mis sueños y supiste guardar mi secreto más pequeño. Enjugaste una a una todas mis lágrimas y escribiste en el libro de mi vida, muchas de sus páginas. Con tu cariño me ayudaste a crecer y me enseñaste, que al amor, no hay que dejarlo perder.

Me inspiraste fuerza cuando un obstáculo me hacía caer y me infundiste respeto por los que tienen algo que ofrecer. Fuiste el guía en el camino de mi adultez y el consuelo infalible durante mi niñez. Siempre tuve el apoyo de tus fuertes manos, siempre encontré utilidad en tus consejos sabios y siempre vi en tus ojos, el amor que me has profesado.

Me obsequiaste todas tus riquezas, que fueron, amor, ternura, calor, comprensión y paciencia; me entregaste con tus años todo un mundo de ilusión y dejaste que viviera mis fantasías, sin burlas y sin temor.

Abuelo, tú fuiste mi ángel guardián, mi genio y mi valeroso capitán; fuiste un apuesto caballero, un galante rey y mi más leal guerrero.

En mi vida fuiste el fuego, el trueno y la tempestad; fuiste todo lo bello, lo noble y toda mi verdad. Me donaste tú ayer como el más costoso de los regalos e hiciste de mí, el mejor alumno de tus lecciones y a cambio, no exigiste pagos ni pusiste condiciones.

Es por todo eso abuelo que esta mañana cuando te vi sentado en el banco del jardín, yo también lloré; tuve que hacerlo por no poder contener el grito de desesperación e impotencia que nacía en mi pecho, por no poder detener el tiempo que transcurre sin clemencia. Lloré por los dos abuelo, porque tú y yo no podremos regresar al pasado, porque se nos han borrado los pasos que en él dejamos marcados.

Lloré abuelo por tus canas plateadas, por el brillo que ya se les acaba y porque no sé, si para ti habrá otro mañana.

Lloré abuelo por tus labios cansados, porque ya no sonríen, porque no dicen palabras que ahoguen mi llanto.

Lloré abuelo por tus ojos, que de tristeza se han llenado, porque no veo me imagen en ellos reflejada y porque no les puedo pagar el amor, con que siempre me miraron.

Lloré abuelo por tus manos arrugadas y temblorosas, que dispuestas estaban para una caricia, porque dejaran de ser mis guías y porque no serán más, el abrazo que siempre me dormía.

Lloré abuelo porque en mil surcos se ha convertido tu rostro, porque ya no expresa ningún asombro y porque tú y yo, dejamos de ser un nosotros.

Lloré abuelo por tus pies que dan pasos vacilantes, porque han perdido el camino que un día juntos labramos y porque no me seguirán en las luchas que me quedan por delante.

Lloré abuelo por tu cuerpo que ya no está erguido, porque perdió la fortaleza que le dio ánimos al mío y porque ya no albergará el calor, que siempre compartimos.

Lloré abuelo por tus sueños escondidos que no se realizaron, por los miedos que nunca confesaste y por las lágrimas, que en silencio derramaste.

Lloré abuelo por todas tus esperanzas, por todo lo que en tu vida no se hizo realidad y porque ya te queda muy poco de felicidad.

Lloré abuelo porque de repente te me hiciste viejo, porque tu voz es un murmullo quedo y porque hoy como nunca sé ¡cuánto te quiero!

Sí abuelo, esta mañana lloré, lloré porque somos eslabones de una frágil cadena, porque perdemos la vida sin darnos cuenta, porque olvidamos en el tiempo las cosas buenas.

Abuelo, pídele al tiempo que vuelva, que escuche mi lamento, que te deje conmigo, porque eres lo único que tengo. Y si el tiempo no te escucha abuelo, déjame entonces tu sabiduría, tus deseos y tus muchos recuerdos; déjame la pureza de tu alma, tus anhelos y tu paz, déjame tu gloria, tus plegarias y tu bondad.

Déjame abuelo tus huellas, tu inocencia y tu serenidad; déjame tu fatiga, el aliento de tu espíritu y tu soledad; déjame tus tristezas, tus virtudes y las cosas que encontraste bellas; déjame tus placeres, tus dudas y tus callados dolores; déjame tu desesperación, tu amargura y tu resignación.

Abuelo, yo sé que el tiempo no tiene grietas, que no perdona el viaje de la existencia, que no regresa aunque uno lo quiera y que no podemos burlarnos de él.boys-1782427_1920

Por eso abuelo, alguna vez volveré a llorar por ti, no será hoy, no será mañana, será el día
en que yo también me siente en el banco del jardín y le suplique al tiempo que espere, que se detenga, que retroceda, porque el tiempo que se va no vuelve, y si vuelve, ya no será el mismo. Pero lloraré también por mí, porque esta mañana abuelo cuando te miré, comprendí que tu vejez será del tiempo mi único espejo y porque ese día, al igual que tu, sabré que me hice viejo.

“Saber envejecer es la obra maestra de la sabiduría y una de las más difíciles del gran arte de vivir”. Amiel

SIBONEY PÉREZ V.

Publicado en Coaching, Crecimiento Personal, Psicología | Etiquetado , , , , , , , , , , , , , , , , , | Deja un comentario

PASAJEROS CON DESTINO A……

El fin de semana pasado estábamos P.C. y yo en el aeropuerto para realizar un viaje de placer, desde el viernes hasta el lunes, a una región situada al sur del país. El vuelo tuvo unas horas de retraso debido a las condiciones de clima imperante en la zona.

aeropuerto.gif

Para que las horas de espera no resultaran aburridas o pesadas, P.C. se entretuvo leyendo un libro y yo simplemente me puse a observar a las personas que estaban en la sala de espera o que transitaban por los diferentes pasillos.

Y así viendo una cotidianidad, se me pasaron las horas de espera, no me percaté del tiempo transcurrido hasta que sentí la mano de P.C. tomando la mía y escuché una voz que por los parlantes decía: “Líneas áreas XXX anuncia la salida de su vuelo YYY con destino a la ciudad de ZZZ, pasajeros, favor abordar por la salida de embarque N° 001”.

Un aeropuerto y todo lo que acontece en él, es una extraordinaria metáfora de la vida, porque de alguna manera vivir es hacer un viaje. Un viaje que puede ser maravilloso o un vía crucis, una pesadilla, un viaje espectacular o un valle de lágrimas, un viaje inolvidable, lleno de sorpresas, de alegría y felicidad.

Un viaje que necesariamente tenemos que hacer. Lo podemos disfrutar desde el mismo momento que lo ideamos, diseñamos y concretamos o puede ser una larga travesía y odisea que tenemos la obligación de preparar. El mismo puede ser una aventura con variadas y múltiples experiencias y aprendizajes, un trayecto rutinario, un plan concebido por nosotros, o un “tour” organizado por una agencia de viajes, un viaje personalizado o un viaje a un destino sin ningún encanto. La vida es así.

Ahora bien, cuando emprendemos un viaje, es importante decidir: ¿Qué cosas llevar como equipaje? La primera decisión es si viajaremos ligeros o con varias maletas; podemos llenar nuestra maleta de ilusiones, sueños, metas, planes y aventuras o de preocupaciones, estrés, conflictos, ansiedad y hasta enfermedad. La decisión es enteramente nuestra.

Otra decisión importante que tenemos que definir es ¿qué clase de pasajero seremos?. Podemos ir de prisa porque no queremos perder nuestro vuelo, y no tomamos pausas para contemplar las cosas desde una perspectiva diferente, desde las alturas. Contemplar el entorno, el paisaje, el cielo, las nubes y montañas o simplemente porque dejamos todo para última hora, viviendo casi al filo de la navaja.

joel-robinsonPodemos llevar más equipaje y maletas del que podemos cargar o manejar, y así ponemos a nuestras espaldas pesos muertos que detienen nuestras andar y entonces, le echamos la culpa a los demás por los obstáculos que no logramos derribar. Nos llenamos de rencores, de resentimientos. Podemos solo llevar bolsos de mano, con elementos sencillos y ligeros para no complicar nuestro día a día, o tal vez, no queremos asumir muchos compromisos, no quedarnos más tiempo del necesario en algún lugar.

También podemos ser de esos pasajeros que se detienen a mirar en las tiendas para “Matar el tiempo” y comprar algún obsequio para alguien o para nosotros mismos, o podemos ser de los que establecemos conversaciones, para hacer la espera más amena y entretenida. Encuentros que pueden resultar fugaces o convertirse en relaciones de larga duración.

Podemos ser como esos pasajeros que caminan lentamente, como si estuvieran absorbiendo cada detalle que sus ojos contemplan, deleitándose al son de un ritmo pausado y suspendiéndose en una espera inevitable. O podemos ser como esos pasajeros, que se adentran en sus computadoras y que de algún modo no se “desconectan” de su rutina diaria. O tal vez, como aquéllos que mientras esperan juegan con sus teléfonos móviles, mirando fotos y redes sociales, tal vez para enorgullecerse de los “likes” recibidos, como si estuvieran buscando aprobación de los demás.

Quizás seamos como los que miran una y otra vez sus “Boarding Pass”, como para asegurarse del número de vuelo, destino y asiento asignado, verificando de no equivocarse en el rumbo elegido o preguntándose qué pasará una vez que se llegue al destino final.

Y están los pasajeros como yo, que observan a otros pasajeros, una especie de “Voyeurismo impúdico” tratando de adentrarme en los vericuetos y laberintos del comportamiento humano, queriendo aprehender una realidad compartida por unos momentos.

Si, la vida es un viaje y nosotros permanentes pasajeros. En el momento de nuestro nacimiento comienza nuestro itinerario y a partir de ese evento, nos encontraremos con millones de hechos, emocionantes, dolorosos, alegres, divertidos y hasta sin sentido. Algunos de ellos, los escogemos nosotros, o creeremos haberlos elegido, otros llegarán sin que los podamos elegir. Unos los percibiremos como negativos y otros los viviremos como positivos.

El inicio de nuestra aventura, de nuestro viaje, es nacer. Llegamos al mundo con ticket de abordaje en la mano, solo que el destino final está en blanco para que nosotros podamos trazarlo.  Ahí está nuestra primera lección para iniciar el viaje, aceptar que la vida es un fluir maravilloso, indescriptible. Un viaje en el cual, tenemos que saber que todo es temporal, efímero, por tanto, nuestro viaje empezará teniendo que aprender a renunciar, a dejar atrás apegos y dependencias, las zonas de confort y nuestra “Placenta psicológica”, como yo la llamo. No podemos, no debemos aferrarnos a nada, a nadie, porque en la vida nada es seguro, no hay nada garantizado y no sabemos la validez y duración de ese ticket.

La vida es un viaje solo de ida, no hay pasaje de retorno, la nave en la que llegamos ya no existe. Cada día avanzamos algunos pasos. A veces, vamos muy pesados y otras, más ligeros. Lo mismo sucede con la velocidad y altitud, aunque por momentos creemos que llegaremos a destino en poco tiempo, nos damos cuenta que no siempre podemos manejarlo y que existen otros factores que apresuran o demorar nuestro andar. Mal tiempo, nubarrones o cielo despejado, o sencillamente, espacio aéreo congestionado y tenemos que esperar un mejor momento para que el despegue y aterrizaje sean seguros.

mente-soltarPuede ser que no nos guste el asiento asignado, que el o la sobrecargo que nos atiende no nos trate con cortesía o que la comida ofrecida no sea la mejor, o que la película que pasan ya la hayamos visto, o que el pasajero a nuestro lado se mueva mucho o nos toque un niño que no cesa de llorar, no importa, hay opciones. Siempre hay opciones.

Viviremos y experimentaremos distintas aventuras, unas de amor, de amistad, de miedo, de sorpresa, de llanto, de risas. Todos los instantes y momentos de nuestro viaje son particulares, únicos e irrepetibles y cómo los vivamos depende de nosotros. Cada itinerario tiene su propio riesgo y antes de embarcarse, hay que tener conocimiento de algunas coordenadas, tal vez para una falsa sensación de seguridad, porque ningún viaje es seguro.

La ruta suele tener numerosos obstáculos que nos harán dudar de si vale la pena seguir, si es la dirección correcta o si es necesario pasar por esas dificultades, hacer escalas intermedias o quedarnos un tiempo como “pasajeros en tránsito” para repensar y revisar nuestra bitácora de vuelo. Lo fundamental es seguir adelante, recordar las rutas ya transitadas pero no volver atrás, y tener claro el destino final disfrutando el trayecto a cada momento.

Iniciar cualquier tipo de viaje siempre nos trae preocupaciones, incertidumbres y problemas nuevos. Un viaje no es solo un cambio de paisaje, ni tampoco coleccionar postales o fotografías que ya hemos podido ver en una revista o incluso en la televisión. Significa tener la valentía y coraje  para decidir y actuar conforme a lo que queremos hacer de nuestra vida, con sus consecuencias y asumirlas, para bien o para mal.

Las paradas o escalas están a cada momento y nos permiten encontrarnos con otros pasajeros. Muchos se cruzan, pero son pocos los que se animan a acompañarnos mutuamente al menos una parte del largo trayecto. Otras veces, nosotros elegimos a quiénes nos acompañarán en nuestro viaje, elegimos la línea aérea de transporte, el lugar donde queremos ir, cómo queremos pasar nuestros días. Podemos diseñar un viaje a nuestra medida, en función de nuestras posibilidades, gustos, intereses y recursos, en función de lo que tenemos y deseamos. O podemos optar por un viaje estándar de esos que se ofrecen en las revista de turismo y adaptarnos a él porque el itinerario es trazado por otros y no se admiten cambios. Sin embargo, el mejor viaje es el viaje que hacemos nuestro, el que nosotros pensamos, soñamos y  vivimos. Así es la vida, es nuestro viaje.

Para saber si estamos viviendo la vida que queremos vivir tenemos que reflexionar sobre si sabemos a dónde queremos ir, si sabemos hacia dónde vamos y de dónde partimos. Cómo viajamos y con quién lo hacemos. Vamos a construir la vida a nuestra medida, a nuestro gusto y con nuestros objetivos, metas, deseos sueños y aspiraciones.

shutterstock_119794141Todos somos pasajeros con destino a algún lugar, y si queremos que este viaje, esta vida, sea un regalo para disfrutar, es mejor diseñarlo para que nos resulte lo mejor posible y llegar al destino deseado. De las decisiones que tomemos, de cómo lo preparemos y lo afrontemos va a depender cómo nos vaya en este viaje y que  nuestra vida cambie, mejore y se transforme para nuestro bienestar, porque una vez iniciado el viaje, solo resta abrocharse el cinturón y saber dónde están las salidas de emergencia.

Sé el capitán de tu propio vuelo, sigue atentamente las instrucciones de la torre de control que monitorea permanentemente el radar para que aterrices donde quieres hacerlo, si no lo haces, puede ser aterrizaje forzoso, accidentado y con daños mayores. Revisa el fuselaje, combustible, motores, manifiesto de carga y todos tus instrumentos de vuelo, escoge muy bien tu tripulación y especifica claramente, destino, velocidad, altitud y tiempo estimado de vuelo.

“Bienvenido a bordo y feliz viaje”.

“Al regreso de un viaje nos preguntamos si es la tierra que se ha empequeñecido o si somos nosotros, los que nos hemos engrandecido”. Paul Morand.

Siboney Pérez V.

 

 

 

 

Publicado en Coaching, Crecimiento Personal | Etiquetado , , , , , , , , , , , , , , , , | Deja un comentario

NO PERTENEZCO A NADIE

-Oye poeta del camino, detente unos segundos. Andas por ahí hablándole a la gente, al mundo, a la naturaleza y al amor; es hora que descanses, que construyas un hogar.

-No buen hombre, no puedo quedarme aquí, ni en ningún otro lugar. Hace muchos soles que estoy caminando y aún hoy tengo que continuar mi peregrinaje y ¿sabe por qué?, porque no pertenezco a nadie.

-Preste atención a la historia que le voy a contar, y así comprenderá buen hombre porque no me puedo quedar.

Un día siendo yo joven, quisieron atesorar todo mi ser, pero no entendieron cuando les dije, que mi alma estaba más allá de lo que se podía tener.

reconocer

Trataron de impedir el vuelo que mi juventud reclamaba, más no callaron el deseo que en mi corazón aún brotaba.

¿Cómo hacerles entender que aunque aprisionarán mi mirada, no destruirían jamás la belleza que con ella fue contemplada?

Podían tener mi cuerpo, saber lo que buscaba, quitarme mi orgullo, revelar mis secretos; pero con todo y eso, no me doblegaron, encendieron mi soberbia y mi voz aún gritaba. ¿Se puede humillar un corazón que tiene por arma la verdad y la rebeldía por escudo?

Podían tener mi piel, verse reflejados en mis ojos, llegar hasta mi sonrisa, sentir mis enojos, enjugar mis lágrimas, entender mis esperanzas; pero jamás descubrieron la esencia de lo que en mi interior guardaba.

Intentaron cambiarme, buscaron semejanzas, dieron razones y mis excusas no fueron escuchadas; quisieron que olvidara mis vivencias logradas, me negaron el perdón de mis pecados ignorados y así lograron que mi corazón, del de ellos, estuviera por siempre separado.

Me podían escuchar, adivinar mis palabras, mezclarse en mis sueños, palpar mis sentimientos; pero no supieron lo que encerraba mi ser, la verdad que se escondía en todo mi pensamiento, de quiénes eran mis verdaderos dueños y de cuántos en  mi vida podían entrar.

Quizás presentían mi soledad, mi amargura y mis deseos de amar y trataron de darme cobijo dentro de tanta frialdad, llenarme de dulzura y hacerme olvidar; pero no era para darme una mejor vida, sino para ellos, hacer su voluntad.

Quisieron obligarme a querer, a demostrar lo que sentía, que calmara sus necesidades, que callara lo que dolía; más le hice comprender que el cariño no se obliga donde existen las maldades y que mi amor resistía, a estas y a otras mezquindades.

Juzgaron toda mi historia, todo un ayer, lo que no quise hacer en cada una de mis horas, de lo que soñé y no confesé, de lo que recibí y no devolví; pero no llegaron a saber que antes que ellos, yo fui mi propio juez, y que hoy llevo conmigo la sabiduría que en mis años juveniles hubiera querido tener.

llave

-Ve usted buen señor, para ese entonces buscaba la vida, lo que yo creía que era la realidad, no quería pertenecer a nadie para que no se robara mi libertad, no quería comprometerme porque arriesgaba mi seguridad. Y así pasó el tiempo y me hice viejo y por eso no tengo a nadie que quiera acompañarme, y mi voz solo es escuchada por el viento, quien la transmite a los demás.

-De allí, que vaya solo por estos parajes, porque todavía hoy, no pertenezco a nadie.

-Oiga poeta errante, ahora comprendo su gran desventura con esto que usted me cuenta, pero quédese tranquilo, usted no pertenece a nadie, porque de hoy en adelante, pertenece a todo el mundo.

“El valor de un hombre no se determina por lo que posee, ni aun por lo que hace, sino que está directamente expresado por lo que es en sí mismo”. Aristóteles.

SIBONEY PÉREZ V.

 

Publicado en Coaching, Crecimiento Personal, Psicología | Etiquetado , , , , , , , , , , , , , | Deja un comentario

FELIZ NAVIDAD

Hoy, 24 de diciembre, vísperas de Navidad, es un día de muchas actividades. 

Sin embargo, lo más importante de este día es agradecer en familia y junto a los seres queridos, todas las bendiciones con las que hemos sido honrados en este año.

En ese sentido, no pudo dejar que termine este día sin dejarte saber lo agradecida que me siento por tu presencia de manera virtual en mi vida. Gracias por estar ahí, desde ese lado, porque por personas como tú, lo que hago cobra y tiene sentido. El sentido justamente lo tiene el hecho de llegar e influir positivamente a muchas personas.

Que el espíritu de esta noche de Navidad se pose en tu corazón y permanezca junto a ti todos los días.

Gracias por tu presencia y por leerme.

FELIZ NAVIDAD 2016


SIBONEY PÉREZ V.

Publicado en Sin categoría | Deja un comentario

¿QUÉ COSAS ME UNEN A MI PAREJA?

holding-hands-1149411_1920En mi artículo anterior te hablé de 6 hitos que es recomendable tener en cuenta en una pareja para que pueda perdurar y persistir en el tiempo. También te hablé sobre la diferencia entre tener una relación nutritiva, sana, que sea “Pro vida” y una relación tóxica, destructiva, que es más bien orientada a “Thánatos”, es decir, muerte de tu propio ser e identidad como persona.

Hoy quiero hablarte de los diferentes aspectos que hay que revisar para saber la manera en que transcurre y se desarrolla una relación de pareja sana y de cómo junto a los 6 hitos ya mencionados, puedas determinar el grado de compenetración que has alcanzado para poder tener una Relación de Pareja Extraordinaria.

RELACIONES EXTRAORDINARIAS

ATRACCIÓN FÍSICA: Es el inicio y contacto con la persona; nos llama la atención su físico, su presencia, la forma en que viste, cómo se comporta, habla. Nos llama la atención más por las características externas que por las cualidades intrínsecas a su persona o carácter. Esta etapa es importante pero no significa que porque nos guste físicamente, ya es suficiente para iniciar  una pareja y que funcione la relación. Por supuesto que es necesario sentirse atraído por él o por ella todo el tiempo, porque se estimulan los sentidos y quieres más de esa persona para mantener viva la pasión.

COMPATIBILIDAD: Se comienzan a introducir aspectos más profundos para ambos. Aquí se examina todo un conjunto de características tales como, Creencias, Valores y Cualidades que son importantes para nosotros. Hay revisión de expectativas, proyectos, visiones de vida, aspiraciones, etc. A esta característica hay que prestarle mucha atención y a todo lo que implica, porque en la medida que entre los miembros de la pareja haya una amplia y mayor compatibilidad en todos o casi todos esos aspectos, los potenciales conflictos podrán prevenirse, evitando serios y profundos problemas para cada uno.

COMPENETRACIÓN RECREATIVA: Generalmente de esto no se habla y son aspectos consustanciales para la construcción y consolidación de la pareja. Esto significa tener gustos y actividades parecidas para divertirse, recrearse y para poder disfrutar de pasar tiempo juntos y realizar cosas en común. Sin embargo, es necesario también  dejar espacios de libertad para cada uno, para que cada quien mantenga su propia identidad dentro de la relación.

COMPENETRACIÓN INTELECTUAL: En esta fase hay que revisar en forma conjunta qué tan parecidos o distanciados estamos en nuestras opiniones, puntos de vista, patrones de creencias y valores. En otras palabras, es conocer nuestros modelos del mundo. Es importante conocer en cuántos y cuáles son los aspectos en los que nos acercamos o nos alejamos de nuestra pareja, para en caso de ser necesario, establecer zonas de acuerdo, de negociación y trabajo.

COMPENETRACIÓN PSICOLÓGICA: Ambos miembros de la pareja entran de manera natural a formar una nueva identidad que los une y los conecta, se establece “el nosotros”. La pareja entra en un nivel ya no donde destaca lo individual, sino, lo relacional.

COMPENETRACIÓN EMOCIONAL: Hay aceptación y tolerancia de la pareja tal y como es. Sabemos sus cualidades, sus “Defectos” y los detalles que nos gustan o disgustan. Debemos estar conscientes que nos enamoramos de esa persona tal y como es, por lo tanto, hay que aprender a sobrellevarla con todos los aspectos. Hay aspectos que pueden mejorarse y modificarse en aras de una mejor relación. Lo que quiero destacar es que se pueden cambiar algunas cosas, más no todas, porque eso significaría que quiero estar con otra persona si son más los aspectos que me desagradan de mi pareja.

COMPENETRACIÓN SEXUAL: Como seres sexuados que somos, es necesario tener un contacto íntimo con nuestra pareja y mantener una dinámica óptima en este sentido, una dinámica emocional que nos acerque a nuestra pareja y sintamos placer, bienestar. Aspectos clave a considerar aquí: a) Autoimagen sexual, b) Autopercepción de funcionamiento y desempeño, c) Sexualidad, por cuanto somos responsables de nuestra propia satisfacción y cuidado sexual.

AMOR REAL Vs AMOR INCONDICIONAL: Cada uno busca satisfacer las necesidades del otro de manera espontánea, donde ningún miembro de la pareja sufre o anula su identidad o estable hipotecas afectivas de dependencia emocional. Nuestros sentimientos y afectividad por nuestra pareja no cambian con las circunstancias o por “Defectos” que pueda tener. Cuando el centro de gravedad de la relación llega a este nivel, estamos disfrutando de una de las experiencias más maravillosas y únicas de la vida.

Te invito a revisar estos aspectos y a reflexionar sobre ellos, de manera que puedas tomar las acciones necesarias para encauzar tu relación de pareja sanamente, de lo contrario, busca ayuda para salir de un posible círculo vicioso de toxicidad afectiva.

El próximo artículo versará sobre las bases para construir una relación de pareja sana y fuerte.

couple-915992_1920

“Al amor lo pintan ciego y con alas. Ciego, para no ver los obstáculos; con alas, para salvarlos”. Benavente.

 

SIBONEY PÉREZ V.

Publicado en Coaching, Crecimiento Personal, Pareja, Psicología | Etiquetado , , , , , , , , , , , , , , , , | Deja un comentario

LAZOS DE VIDA O NUDOS DE MUERTE

La mayoría de nosotros hemos experimentado, de una forma u otra, ese sentimiento llamado “AMOR”, amor de pareja. Solo unos pocos dicen haber encontrado a su pareja “ideal”, muchos hemos pasado por el dolor de enamorarnos de personas incorrectas pero seguimos creyendo en el amor, en la pareja.

Este amor lo hemos podido haber vivido, sufrido, disfrutado o compartido. Todos o casi todos, tenemos una historia de pareja y una historia acerca del Amor, porque nos hemos relacionado con él, para bien o para mal, según lo hayamos experimentado.

Por eso hoy quiero que te respondas ¿cómo has transitado ese camino de la relación de pareja?, ¿Cómo has recorrido los senderos y vericuetos del amor?, ¿Qué cosas has aprendido de tus diferentes “amores”?, ¿Dónde te encuentras en esta ruta?, ¿Tienes una brújula, un mapa y un destino para guiarte en cómo tú ser y tener un “AMOR REAL”?, ¿Cómo te conectas con tu pareja y desde cuál espacio lo haces? Quizás son preguntas para las que quieres respuestas.

couple-1209790_1920

MAPA DE RUTA

Voy a darte un mapa de ruta y unas señalizaciones para que puedas determinar cómo ha sido en el pasado y cómo quieres que sean de ahora en adelante tus relaciones de pareja, si no la tienes, o cómo mejorarla, si ya la tienes.

Todos podemos contar y narrar la tristeza experimentada por relaciones frustradas o el dolor que sentimos cuando amamos y no somos correspondidos. Cuando no tenemos bienestar en esta área de nuestra vida, se puede ver afectado y perjudicado nuestro balance y equilibrio general, porque afecta nuestra felicidad y sobretodo, en la forma en cómo nos relacionamos con los demás.

Todos, de una manera u otra, necesitamos y anhelamos el cariño, el afecto, necesitamos sentirnos amados, reconocidos y ser alguien especial para el otro, para “ese otro”. Toda relación de pareja comienza con un contacto, con una primera interacción de intercambio en la que damos y recibimos, y en este punto quiero hacerte una advertencia: SOLO PODEMOS DAR Y ENTREGAR AL OTRO LO QUE PODEMOS, lo que está a nuestro alcance y SOLO RECIBIREMOS LO QUE EL OTRO PUEDA DARNOS. Toda esta interacción se da de acuerdo a lo que hayamos aprendido, vivido, experimentado, llorado, reído, sobre las alegrías y heridas recibidas en nuestra herencia psicológica.

Estar en pareja o formar pareja, significa estar junto y con el otro. Es como tener un espejo permanente frente a nosotros, donde podemos ver y apreciar aspectos de los que no siempre estamos conscientes.  

Nuestras parejas, tanto las que hayamos tenido o tengamos en estos momentos, nos proporcionan aprendizajes y nos hacen crecer siempre. Ninguna de nuestras experiencias en y con pareja, tiene desperdicio alguno, cada una de ellas nos va señalando cómo mejorar nuestros esquemas limitantes, cómo son nuestras heridas, para posteriormente, poder compartir con y desde lo mejor de nosotros mismos.

PAREJAS EN CONSTRUCCIÓN

Las relaciones de pareja, desde su construcción, mantenimiento y desarrollo, son un desafío que puede convertirse de alguna manera en una alegoría a la vida, al crecimiento, expansión y trascendencia, o por el contrario, una alegoría a la muerte, a la destrucción, aniquilamiento y castración psicológica y emocional. Lazos de vida o nudos de muerte será la relación de pareja, según lo que cada uno decida y escoja, a partir de lo que tenemos y damos al otro.

holding-hands-1149411_1920Las parejas tienen su dinámica particular para desarrollarse y expresarse. Es una dinámica de encuentros y desencuentros tanto en la letra mayúscula como en la minúscula, en donde hace falta mucho más que el sentimiento de amor para poder seguir adelante.

Cuando entramos en la dinámica de las parejas, cuando entramos a ese mundo tan peculiar, cuando decidimos formar ese vínculo, tenemos que estar conscientes que estamos entrando a un mundo y a una realidad que tiene dificultades, donde emergen las diferencias de carácter, los patrones de creencias, valores, expectativas y toda una gama de circunstancias de variadas formas y colores, que retan nuestro día a día para seguir renovando o no nuestros votos, nuestro compromiso, real o simbólico, para con nuestra pareja.

No es fácil, sencillo o  superficial vivir en pareja. Como lo expresé anteriormente, se requiere más que sentir amor para lograrlo y poder vencer los obstáculos y amenazas que constantemente la acechan.

PAREJAS DURADERAS: ASPECTOS A TOMAR EN CUENTA PARA TENER UNA RELACIÓN SANA

¿Qué hace que unas relaciones de pareja perduren a pesar de los mares turbulentos?, ¿cómo se puede vivir una relación nutritiva y enriquecedora?. Hay varios factores o claves que sirven de guía en este camino, en esta ruta de vivir en pareja. Todos los días la pareja se construye, todos los días tiene que ser renovada y para ello quiero darte estas señalizaciones para que puedas seguir en tu recorrido hacia ese “Amor/Pareja Real”, no ideal.

Son seis (6)  hitos que podrás marcar en tu mapa personal y chequear si están presentes o no, también es una invitación para que reflexiones sobre qué tendrías que hacer para mejorarla.

El primer hito se refiere a que piensan positivamente uno del otro. Las parejas que permanecen en relaciones sanas, se enfocan y se centran más en los aspectos positivos que en los negativos de la relación y así se lo hacen saber mutuamente. De esta forma, manifiestan y experimenta una visión propositiva que los saca de algún punto muerto o de una “Calle Ciega” en ese recorrido conjunto.

El segundo hito es pensar continuamente en el otro. Esto quiere decir que comparten y sienten una intimidad y conexión uno con el otro, aún y cuando, no estén juntos físicamente. Esta conexión “Inalámbrica” y espacio invisible, les proporcionan protección y seguridad psicológica.

El tercer hito tiene que ver con el lenguaje propio del afecto y del amor y su frecuencia. Estas parejas expresan y manifiestan el afecto a través de diferentes y sencillas maneras, tales como: contacto físico, masajes, mensajes, llamadas, detalles, regalos, toques, caricias. Frecuentemente lo hacen y no necesitan o esperan ocasiones especiales para hacérselo sentir al otro.

El cuarto hito es pasar tiempos juntos. Es compartir proyectos que unan, donde el tiempo que  vivencien sea de calidad y exclusividad. Es importante dedicar tiempo para la edificación de la pareja, para hablar de sueños, anhelos, visiones, expectativas y muchos temas, que por dejar que la rutina se instale, se almacenan y olvidan.

El quinto hito es disfrutar de actividades nuevas y emocionantes juntos. En la pareja hay que innovar, crear, ensayar y hacer cosas diferentes, por pequeñas que sean. Atreverse mutuamente a variar y a experimentar, para que la cotidianidad pueda ser enfrentada y vencida.

El sexto hito, tener relaciones sexuales satisfactorias y constante. Además de ser una necesidad vital para la pareja, en la medida que ellas sean especiales, aportarán a la relación “picardía” y bienestar, así como una satisfacción de entrega total y plena al compañero o compañera.

man-918536_1920

Una relación de pareja es un sistema abierto, donde hay objetivos comunes y donde cada miembro ocupa su lugar. Para que funcione la pareja, es importante saber el valor que cada uno le da a lo que ofrece la otra persona.

Para que la pareja permanezca en el tiempo, es necesario la aceptación y poder reconocer nuestras limitaciones para mejorar la relación.

Esto implica, además de los 6 hitos ya mencionados, saber respetar, comunicar, tener confianza, compromiso y fidelidad. Solo así podremos experimentar y recrear ese “Amor Real”, donde nos sintamos unidos a nuestra pareja con lazos únicos y especiales que dan vida y no a través de unos nudos tóxicos, perjudiciales que te llevan a la aniquilación y muerte de tu ser.

En el próximo artículo te hablaré sobre las diferentes fases de la relación de pareja y sus implicaciones.

“El amor no tiene edad: siempre está naciendo”. Pascal

SIBONEY PÉREZ V.

 

Publicado en Coaching, Crecimiento Personal, Pareja, Psicología | Etiquetado , , , , , , , , , | Deja un comentario